Cuatro meses después de que la policía encontrara las joyas en la caja fuerte de su despacho, José Luis Rodríguez Zapatero ha explicado que las piezas más valiosas fueron un regalo del rey de Arabia Saudí en 2007, cuando era presidente del Gobierno. Es una versión que contradice las primeras explicaciones de su entorno: su entonces portavoz, Luis Arroyo, habló de herencias y regalos valorados en apenas 30.000 o 50.000 euros y llegó a negar expresamente que procedieran de Arabia Saudí.
José Marcos cuenta qué está provocando el caso dentro del PSOE. Ferraz mantiene públicamente su confianza en Zapatero y apela a la presunción de inocencia, pero en privado dirigentes socialistas expresan malestar por sus contradicciones, por haber tardado meses en aclarar el origen de las piezas y por haber aceptado un regalo de ese valor de la monarquía saudí. La última explicación ha abierto además otra discusión incómoda: Zapatero recibió las joyas cuando estaba vigente el Código de Buen Gobierno aprobado por su propio Ejecutivo, que establecía límites a los regalos que podían aceptar los altos cargos.
Natalia Junquera explica qué sabemos de las joyas y qué queda por demostrar. Una tasación judicial las valora en 1,3 millones de euros, aunque Zapatero cuestiona esa cifra, y Arabia Saudí todavía debe corroborar el origen que ahora alega el expresidente. Analizamos también qué dicen los expertos sobre las posibles consecuencias: desde las implicaciones fiscales, que en su caso estarían prescritas, hasta la cuestión de por qué aquellas piezas no fueron entregadas a Patrimonio Nacional, como sí ocurrió con otros regalos recibidos de la monarquía saudí.
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