Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Episodio exclusivo para suscriptores de Se Habla Español en Apple Podcasts, Spotify, iVoox y Patreon:
Spotify: https://open.spotify.com/show/2E2vhVqLNtiO2TyOjfK987
Patreon: https://www.patreon.com/sehablaespanol
Buy me a coffee: https://www.buymeacoffee.com/sehablaespanol/w/6450
Donaciones: https://paypal.me/sehablaespanol
Contacto:
sehablaespanolpodcast@gmail.com
Facebook: www.facebook.com/sehablaespanolpodcast
Twitter: @espanolpodcast
Hola, ¿cómo va todo? Espero que bien. Estamos ya casi en mayo y el cielo empieza a verse más azul. Y cuando hablamos de mirar al cielo, la mayoría de nosotros piensa en lo básico: el sol, la luna, las nubes… pero la verdad es que en la atmósfera ocurren muchísimos fenómenos naturales que podemos ver a simple vista, y que hacen que el cielo sea uno de los escenarios más fascinantes de la naturaleza.
Por ejemplo, uno de los fenómenos más conocidos son las estrellas fugaces. Normalmente utilizamos ese nombre, estrellas fugaces, pero en realidad no son estrellas: son partículas muy pequeñas, a veces del tamaño de un grano de arena, que entran en la atmósfera y se queman al rozar con el aire. Esa fricción las hace brillar durante un segundo y producen ese destello que tanto nos gusta. Y la tradición es pedir un deseo cuando vemos una estrella fugaz en el cielo.
Cuando esas partículas son un poco más grandes, hablamos de meteoros, que brillan más y duran un poco más en el cielo. Y si la roca es todavía mayor, aparece lo que llamamos una bola de fuego, como la de la noticia que vamos a analizar hoy. Estas bolas de fuego iluminan el cielo de una forma espectacular, con un destello mucho más intenso que un meteorito normal.
Otro fenómeno completamente distinto son las auroras, más conocidas como auroras boreales o australes, dependiendo del hemisferio. Son cortinas de color verde, rosa o violeta que se mueven suavemente en el cielo y se producen cuando partículas del sol chocan contra la atmósfera. Normalmente solo se ven cerca de los polos, pero en ocasiones excepcionales pueden aparecer en zonas más al sur.
Y si bajamos un poco más, ya dentro de la atmósfera, encontramos fenómenos eléctricos, como los relámpagos, que iluminan las nubes durante una tormenta, o los rayos, que buscan el suelo para descargar energía. Incluso existen los “relámpagos sin trueno”, que son esos destellos lejanos que se ven en el horizonte cuando la tormenta está muy lejos.
Además, el cielo también nos ofrece fenómenos atmosféricos más suaves, como los arcoíris, que aparecen cuando la luz del sol se refleja en las gotas de lluvia.
En definitiva, el cielo está lleno de fenómenos naturales que ocurren de forma silenciosa, inesperada y muchas veces espectacular. Algunos duran un segundo; otros pueden iluminar el cielo durante minutos enteros. Pero todos ellos tienen algo en común: nos recuerdan que la naturaleza está viva, que se mueve, que cambia, y que basta con mirar hacia arriba para encontrar algo fascinante.
Pues bien, uno de esos fenómenos se vio hace poco en España. Y esa es la información vamos a escuchar en la noticia de hoy. Como siempre, pertenece a Radio Nacional de España. Y en ella interviene un astrónomo francés, aunque hablando en español. Y lo hace muy bien. Lo vas a comprobar en un segundo. Aquí tienes la noticia.
“Y ya que miramos al cielo, una cosa más, porque hoy hemos sabido que la noche del martes una gran bola de fuego atravesó parte de la península a una velocidad superior a los 100.000 km por hora. Lo captó el Observatorio Astronómico de Calar Alto en Almería. Hasta allí nos vamos, Alejandro Piqueras.
Así es, una bola de fuego sobrevolaba el cielo almeriense a una velocidad de 108.000 km por hora. Es una imagen que ha sido captada en vídeo por la cámara norte del Observatorio de Calar Alto aquí en la provincia, donde trabaja el astrónomo Gilles Bergón.
Por hablarlo claramente, ha sido un pedrusco que, cuando cruza la órbita terrestre, desaparece porque el rozamiento con nuestra atmósfera hace que se evaporen directamente y eso genera un destello en el cielo.
Y además de la espectacularidad de esa escena, es importante destacar que no supone ningún peligro.
No hay que entrar en pánico, es decir, que todo eso es impresionante, se ve algo muy brillante que parece caer del cielo, pero suele evaporarse del todo, no queda materia alrededor de unos 40 km de altura.
Efectivamente, esa bola de fuego comenzó a avistarse a una altitud de 9.500 metros y se desintegró finalmente a unos 42 km de altura.”
La verdad es que me encantaría ver algo así en el cielo alguna vez, pero hasta ahora no he tenido suerte. El arcoiris sí que lo he visto muchas veces, y alguna estrella fugaz, pero nunca una bola de fuego. Quizá en el futuro.
Bueno, vamos a explicar las palabras que pueden parecer más complicadas.
-Captar: significa registrar o recoger algo con un aparato, como una cámara, un micrófono o un telescopio. También puede significar “entender”, pero aquí nos interesa en el sentido técnico.
-La cámara del observatorio captó la bola de fuego en el cielo.
-Mi móvil no capta bien la señal cuando estoy en el ascensor.
-Sobrevolar: pasar por encima de un lugar volando, sin aterrizar. Puede hacerlo un avión, un helicóptero o, como en la noticia, un objeto luminoso.
-El meteorito sobrevoló la península durante unos segundos.
-El avión sobrevoló la ciudad antes de aterrizar en el aeropuerto.
-Pedrusco: es una forma coloquial de decir piedra grande y basta, una piedra fea, irregular. No es una palabra científica; es informal y un poco humorística.
-El astrónomo explicó que la bola de fuego no era más que un pedrusco del espacio.
-Me tropecé con un pedrusco enorme en mitad del camino.
-Rozamiento: El “rozamiento” es la fricción, el contacto entre dos superficies que se mueven una contra la otra y generan calor. Es lo que hace que un meteorito se caliente y brille.
-El pedrusco se calentó por el rozamiento con la atmósfera.
-El rozamiento de las manos produce calor cuando las frotas rápido.
-Evaporarse: significa convertirse en vapor, desaparecer por el calor. En el caso de un meteorito, la temperatura es tan alta que la roca se deshace en el aire.
-La bola de fuego se evaporó antes de llegar al suelo.
-El agua del charco se evaporó con el calor del sol.
-Destello: es una luz muy breve y muy intensa, como un flash. Puede aparecer al reflejarse la luz o cuando algo se quema muy rápido.
-El meteorito produjo un destello brillante en el cielo.
-Vi un destello cuando alguien tomó una foto con flash.
-Avistar: es ver algo a lo lejos, normalmente algo que no es fácil de ver. Lo usan mucho los científicos, los marineros o los observatorios.
-La bola de fuego se avistó primero desde Almería.
-Los excursionistas avistaron un grupo de aves en la montaña.
-Desintegrarse: significa romperse en partes muy pequeñas hasta desaparecer. Es lo que les ocurre a muchos meteoros al entrar en la atmósfera.
-El objeto se desintegró a más de 40 kilómetros de altura.
-El papel se desintegraba al tocarlo porque estaba muy viejo.
Lo que no se ha desintegrado es la noticia, porque sigue aquí con nosotros para escucharla por segunda vez.
“Y ya que miramos al cielo, una cosa más, porque hoy hemos sabido que la noche del martes una gran bola de fuego atravesó parte de la península a una velocidad superior a los 100.000 km por hora. Lo captó el Observatorio Astronómico de Calar Alto en Almería. Hasta allí nos vamos, Alejandro Piqueras.
Así es, una bola de fuego sobrevolaba el cielo almeriense a una velocidad de 108.000 km por hora. Es una imagen que ha sido captada en vídeo por la cámara norte del Observatorio de Calar Alto aquí en la provincia, donde trabaja el astrónomo Gilles Bergón.
Por hablarlo claramente, ha sido un pedrusco que, cuando cruza la órbita terrestre, desaparece porque el rozamiento con nuestra atmósfera hace que se evaporen directamente y eso genera un destello en el cielo.
Y además de la espectacularidad de esa escena, es importante destacar que no supone ningún peligro.
No hay que entrar en pánico, es decir, que todo eso es impresionante, se ve algo muy brillante que parece caer del cielo, pero suele evaporarse del todo, no queda materia alrededor de unos 40 km de altura.
Efectivamente, esa bola de fuego comenzó a avistarse a una altitud de 9.500 metros y se desintegró finalmente a unos 42 km de altura.”
Vale, pues ahora me toca contarte la noticia utilizando algunos sinónimos. Vamos allá.
Estos días hemos conocido un suceso muy llamativo en el cielo: durante la noche del martes apareció una luz intensa que cruzó parte del territorio peninsular a una velocidad extraordinaria, superior a los cien mil kilómetros por hora. Esta estela brillante quedó registrada por el Observatorio Astronómico de Calar Alto, situado en la provincia de Almería, gracias a una de sus cámaras.
Desde allí, un reportero explica que ese resplandor era en realidad una masa rocosa que avanzaba por encima del cielo almeriense a unos ciento ocho mil kilómetros por hora. La escena quedó grabada por la cámara norte del observatorio, donde trabaja el astrónomo Gilles Bergón.
El francés nos cuenta de forma sencilla que se trataba de una piedra espacial que, al entrar en la zona de influencia de la Tierra, se quema debido al contacto con nuestra atmósfera, y ese calentamiento hace que se vaporice de inmediato, produciendo un brillo muy fuerte visible desde el suelo.
Además de lo espectacular que resulta ver algo así, los especialistas aclaran que no representa ningún tipo de riesgo. No hay motivo para alarmarse, porque aunque la luz sea muy intensa y parezca que “cae del cielo”, este tipo de fragmentos suele desaparecer completamente antes de acercarse a la superficie, quedando reducido a nada alrededor de los cuarenta kilómetros de altura.
En este caso concreto, la luz comenzó a verse a unos nueve mil quinientos metros y terminó deshaciéndose definitivamente alrededor de los cuarenta y dos kilómetros sobre el nivel de la superficie.
Genial. Vamos con el último pase de la noticia y te sigo contando más cosas interesantes.
“Y ya que miramos al cielo, una cosa más, porque hoy hemos sabido que la noche del martes una gran bola de fuego atravesó parte de la península a una velocidad superior a los 100.000 km por hora. Lo captó el Observatorio Astronómico de Calar Alto en Almería. Hasta allí nos vamos, Alejandro Piqueras.
Así es, una bola de fuego sobrevolaba el cielo almeriense a una velocidad de 108.000 km por hora. Es una imagen que ha sido captada en vídeo por la cámara norte del Observatorio de Calar Alto aquí en la provincia, donde trabaja el astrónomo Gilles Bergón.
Por hablarlo claramente, ha sido un pedrusco que, cuando cruza la órbita terrestre, desaparece porque el rozamiento con nuestra atmósfera hace que se evaporen directamente y eso genera un destello en el cielo.
Y además de la espectacularidad de esa escena, es importante destacar que no supone ningún peligro.
No hay que entrar en pánico, es decir, que todo eso es impresionante, se ve algo muy brillante que parece caer del cielo, pero suele evaporarse del todo, no queda materia alrededor de unos 40 km de altura.
Efectivamente, esa bola de fuego comenzó a avistarse a una altitud de 9.500 metros y se desintegró finalmente a unos 42 km de altura.”
Después de escuchar una noticia como esta es normal que te surja una pregunta: ¿y qué pasaría si un día uno de estos objetos no se evaporara y llegara a golpear la Tierra?
Lo primero que hay que decir es que lo que hemos visto esta semana en el cielo español no supone ningún peligro. En la noticia se explica claramente que el fragmento se evaporó por completo debido al rozamiento con la atmósfera y que no quedó materia a partir de unos 40 kilómetros de altura, de modo que nunca llegó a representar un riesgo para la superficie. Eso es lo habitual con la gran mayoría de estos cuerpos.
Pero, aunque hoy en día es muy raro que un objeto grande llegue al suelo, la historia de nuestro planeta demuestra que, cuando eso ocurre, las consecuencias pueden ser enormes. El ejemplo más conocido es el impacto de un asteroide gigantesco que cayó en la zona que hoy ocupa la península de Yucatán, en México, hace unos 66 millones de años. Este choque liberó una energía colosal y provocó una extinción masiva que acabó con aproximadamente el 75% de las especies, incluidos los dinosaurios.
Ese asteroide medía alrededor de 10 a 12 kilómetros de diámetro, un tamaño completamente distinto al del pequeño fragmento que vimos estos días sobre España. Cuando un objeto de ese tipo llega a la superficie, el resultado es global: incendios, tsunamis, una enorme nube de polvo que bloquea la luz del sol y un cambio climático repentino y extremo.
Por eso, cuando comparamos ambos fenómenos, la diferencia es enorme. Lo que sobrevoló la península esta semana fue solo un pedazo de roca espacial que se deshizo antes de tocar la Tierra. Lo de Yucatán, en cambio, fue un cuerpo gigantesco que sí alcanzó el suelo y dejó un cráter de más de 180 kilómetros de diámetro.
Y ahí está la clave: lo que vemos normalmente en el cielo es completamente inofensivo, porque se desintegra mucho antes de acercarse al suelo. En cambio, un impacto real, como el del asteroide de Yucatán, es algo extraordinariamente raro, pero sus efectos son tan grandes que cambiaron la historia de la vida en la Tierra.
Así que, cuando levantamos la vista y vemos una luz cruzando el cielo, lo más probable es que estemos viendo algo espectacular, sí, pero también algo natural, pasajero y que nunca llegará a tocarnos.
Y hablando de tocar, lo que ahora nos toca es repasar las palabras que hemos aprendido hoy.
-Captar: significa registrar o recoger algo con un aparato, como una cámara, un micrófono o un telescopio.
-Sobrevolar: pasar por encima de un lugar volando, sin aterrizar.
-Pedrusco: es una forma coloquial de decir piedra grande, fea e irregular.
-Rozamiento: es el contacto entre dos superficies que se mueven una contra la otra y generan calor.
-Evaporarse: significa convertirse en vapor, desaparecer por el calor.
-Destello: es una luz muy breve y muy intensa, como un flash.
-Avistar: es ver algo a lo lejos, normalmente algo que no es fácil de ver.
-Desintegrarse: significa romperse en partes muy pequeñas hasta desaparecer.
Escucha este episodio completo y accede a todo el contenido exclusivo de Se Habla Español. Descubre antes que nadie los nuevos episodios, y participa en la comunidad exclusiva de oyentes en
https://go.ivoox.com/sq/171214