El 30 y 31 de julio, mientras más de 70.000 personas cruzaban la frontera de Ceuta desde Marruecos, una fragata y varias patrulleras marroquíes entraron sin autorización en aguas españolas. Las incursiones continuaron durante los primeros días de agosto y la tensión estuvo a punto de provocar una colisión entre barcos militares de ambos países. España desplegó buques y recurrió a contactos de alto nivel para poner fin al episodio, que no hemos conocido hasta dos meses después.
Con Miguel González, autor de la exclusiva de EL PAÍS que ha confirmado el Gobierno, reconstruimos qué ocurrió y qué sabemos sobre su coincidencia con la entrada masiva de migrantes. La revelación ha coincidido con la visita de los reyes a Ceuta y Melilla, cuya soberanía reclama Marruecos. Analizamos la respuesta de Rabat, su capacidad de presión sobre España y el margen que tiene el Ejecutivo ante un socio estratégico con el que mantiene una relación tan necesaria como delicada.
CRÉDITOS: