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Hola, ¿cómo va todo por ahí? Espero que disfrutando de las vacaciones o, al menos, del verano, si es que ya has dejado atrás tus días de descanso. En mi caso, sigo pasando el verano en Luxemburgo con mi mujer. Y como ella está trabajando, pues yo también. Todavía no me he tomado ni un solo día de vacaciones en mi trabajo. Lo haré cuando pueda irme a algún sitio con mi mujer, y todavía no sabemos si su empresa le concederá algunos días libres en los próximos meses. Pero bueno, no pasa nada. Aquí tampoco se está mal, sobre todo ahora que la ciudad está casi vacía.
Por cierto, hace poco más de un mes se cumplieron 27 años de nuestro matrimonio. Fue en el mes de julio de 1999. Y todavía seguimos juntos, algo que cada vez es menos habitual, porque ahora las parejas se separan o se divorcian con mucha frecuencia. Y de eso vamos a hablar en este episodio, de divorcios, pero antes me gustaría detenerme un momento en algo más básico: las distintas formas de matrimonio que existen en España.
Porque cuando pensamos en casarnos, muchas veces imaginamos una ceremonia religiosa en una iglesia. Sin embargo, la realidad es que hoy existen varias opciones y que las costumbres han cambiado mucho durante las últimas décadas.
La primera gran diferencia es la que existe entre el matrimonio civil y el matrimonio religioso.
El matrimonio civil es el que se celebra ante una autoridad del Estado, como un juez, un alcalde o un funcionario autorizado. Actualmente es la opción más frecuente en España. Muchas parejas prefieren una ceremonia sencilla en el ayuntamiento o en otro lugar preparado para este tipo de celebraciones.
Por otro lado, está el matrimonio religioso. El más común es el matrimonio católico, aunque también pueden celebrarse matrimonios de otras confesiones religiosas. En este caso, además de la dimensión legal, la ceremonia tiene un significado religioso para la pareja.
Pero hay otro aspecto interesante. En España también pueden casarse personas del mismo sexo. Desde el año 2005, el matrimonio igualitario es legal, lo que convirtió a España en uno de los primeros países del mundo en reconocer este derecho.
Además, no todas las parejas deciden casarse. En los últimos años ha aumentado mucho el número de personas que viven juntas sin pasar por el matrimonio. En España se utiliza con frecuencia la expresión "pareja de hecho” para referirse a dos personas que mantienen una relación estable y conviven sin estar casadas. Dependiendo de la comunidad autónoma, estas parejas pueden tener algunos derechos similares a los de los matrimonios.
Y si observamos cómo han cambiado las cosas con el paso del tiempo, veremos una transformación enorme. Hace apenas unas décadas, casarse era considerado casi una obligación social para muchas personas. Hoy, en cambio, el matrimonio es una opción más entre varias posibilidades para organizar la vida en pareja.
Precisamente por eso resultan tan interesantes los datos que vamos a comentar hoy. Porque no solo nos hablan de divorcios, sino también de cómo han evolucionado las relaciones de pareja y la sociedad española en general. Como siempre, la noticia pertenece a Radio Nacional de España. La escuchamos ya.
“Y en España nos divorciamos menos. Esto es estadística pura, menos divorcios. Y la mayoría son amistosos, además, pero en todo caso, ¿nos divorciamos menos porque nos llevábamos mejor o porque al final divorciarse cuesta dinero?
El año pasado hubo 80.785 divorcios, un 2,7% menos que en el año anterior. También se produjeron 2.872 separaciones, que han descendido un 20,3%, y 27 nulidades. ¿Los motivos?
También existía antes cierta presión social y el divorcio estaba muy mal visto. Y eso por suerte ha cambiado, ha evolucionado y la gente siente que ya no tiene por qué conformarse con cualquier cosa.
Una de las cosas fundamentales es el estrés en el que vivimos, que nos hace estar muy tensos y otra, que cada vez tenemos menos paciencia para todo.
Los matrimonios disueltos por divorcio tuvieron una duración media de 16,2 años, similar a la del año anterior. El 31% se produjeron después de 20 años de matrimonio o más. Y la edad media de las mujeres fue de 46,6 años y en los hombres de 49,1.
Otro dato llamativo, Lalo, de esta encuesta es que, según el INE, la custodia compartida fue otorgada en el 50,8% de los casos de divorcio de parejas con hijos.”
Por cierto, antes no te lo he dicho, pero el INE es el Instituto Nacional de Estadística, el organismo público español encargado de recopilar y publicar datos estadísticos sobre población, economía, sociedad y otros cosas de ese tipo.
Y una vez aclaradas las siglas INE, vamos con las palabras o expresiones más interesantes. Las dos primeras no aparecen en la noticia, pero tiene sentido explicarlas para entender la tercera.
Llevarse bien: Tener una relación positiva con otra persona.
-Aunque trabajan en departamentos diferentes, se llevan muy bien y suelen comer juntos.
-Mis vecinos se llevan bien desde hace años y siempre se ayudan cuando surge algún problema.
Llevarse mal: Tener una relación conflictiva o poco amistosa con otra persona.
-Los dos compañeros se llevan mal porque tienen formas de trabajar muy distintas.
-De pequeños nos llevábamos mal, pero ahora tenemos una relación excelente.
Llevarse mejor: Tener una relación más positiva que antes.
-Desde que empezaron a hablar más, los dos hermanos se llevan mejor.
-Antes discutíamos mucho, pero ahora nos llevamos mucho mejor.
Nulidad: Decisión legal que establece que un acto o un contrato no tiene validez. Significa que el matrimonio se considera inválido desde su origen.
-El juez declaró la nulidad del contrato porque una de las partes había sido engañada.
-La empresa solicitó la nulidad del acuerdo firmado años atrás.
Estar mal visto: No ser aceptado socialmente o ser considerado inapropiado por muchas personas.
-En algunas empresas está mal visto llegar tarde de forma habitual.
-Hace décadas estaba mal visto que los hombres expresaran sus emociones en público.
Conformarse: Aceptar una situación o un resultado sin intentar mejorarlo, aunque no sea exactamente lo que se desea.
-No quiero conformarme con un nivel básico de español; quiero llegar a hablar con fluidez.
-Después de buscar durante meses, decidió conformarse con un apartamento más pequeño.
Estar tenso: Estar nervioso, preocupado o bajo presión, tanto física como emocionalmente.
-Antes de la entrevista de trabajo estaba muy tenso y apenas podía concentrarme.
-El ambiente en la oficina estaba tenso después del anuncio de los despidos.
Matrimonio disuelto: Matrimonio que ha terminado legalmente, generalmente mediante divorcio.
-Tras varios años de conflictos, el matrimonio quedó disuelto por decisión judicial.
-Una vez disuelto el matrimonio, ambos comenzaron vidas separadas.
Custodia compartida: Sistema por el que ambos padres comparten la responsabilidad y el cuidado de sus hijos después de una separación o divorcio.
-Gracias a la custodia compartida, los niños pasan tiempo equilibrado con su madre y con su padre.
-La pareja acordó una custodia compartida para que ambos participaran en la educación de sus hijos.
Otorgar: Conceder, dar o reconocer oficialmente algo a una persona.
-La universidad le otorgó una beca por sus excelentes resultados académicos.
-El ayuntamiento otorgó un premio a los vecinos que participaron en el proyecto solidario.
“Y en España nos divorciamos menos. Esto es estadística pura, menos divorcios. Y la mayoría son amistosos, además, pero en todo caso, ¿nos divorciamos menos porque nos llevábamos mejor o porque al final divorciarse cuesta dinero?
El año pasado hubo 80.785 divorcios, un 2,7% menos que en el año anterior. También se produjeron 2.872 separaciones, que han descendido un 20,3%, y 27 nulidades. ¿Los motivos?
También existía antes cierta presión social y el divorcio estaba muy mal visto. Y eso por suerte ha cambiado, ha evolucionado y la gente siente que ya no tiene por qué conformarse con cualquier cosa.
Una de las cosas fundamentales es el estrés en el que vivimos, que nos hace estar muy tensos y otra, que cada vez tenemos menos paciencia para todo.
Los matrimonios disueltos por divorcio tuvieron una duración media de 16,2 años, similar a la del año anterior. El 31% se produjeron después de 20 años de matrimonio o más. Y la edad media de las mujeres fue de 46,6 años y en los hombres de 49,1.
Otro dato llamativo, Lalo, de esta encuesta es que, según el INE, la custodia compartida fue otorgada en el 50,8% de los casos de divorcio de parejas con hijos.”
Mucho mejor ahora, ¿verdad? Bien, pues antes de contarte la noticia con otras palabras, se me olvidó decirte que el presentador del informativo se llama “Lalo”. Por eso el periodista dice ese nombre casi al final. Bueno.
Resulta que en España cada vez hay menos personas que deciden poner fin a su matrimonio. Los datos más recientes muestran que el número de divorcios bajó ligeramente el año pasado. Además, muchas de esas rupturas se producen de manera bastante tranquila, porque las dos personas llegan a acuerdos sin grandes enfrentamientos.
Ahora bien, hay una pregunta que se hacen algunos expertos. ¿Las parejas duran más porque su relación funciona mejor que antes o porque separarse supone un gasto importante y no todo el mundo puede permitírselo?
Las estadísticas indican que durante el año pasado hubo algo más de ochenta mil divorcios, una cifra un poco inferior a la del año anterior. También disminuyó de forma muy notable el número de separaciones legales, mientras que los casos de nulidad matrimonial siguieron siendo muy poco frecuentes.
Según la gente de la calle, una de las razones por las que han cambiado las cifras tiene que ver con la evolución de la sociedad. Hace algunas décadas, terminar un matrimonio era algo que muchas personas consideraban inaceptable. Había quienes seguían juntos simplemente por miedo a la opinión de los demás. Hoy, en cambio, mucha gente piensa que no merece la pena continuar en una relación que no le hace feliz.
Sin embargo, la gente preguntada por la calle también señala algunos problemas de la vida moderna. Vivimos con muchas preocupaciones, tenemos poco tiempo para descansar y a menudo soportamos niveles elevados de tensión. Además, parece que cada vez toleramos peor las dificultades y nos cuesta más ser pacientes cuando aparecen los problemas.
Otro dato interesante es que las parejas que se divorciaron llevaban casadas, de media, algo más de dieciséis años. De hecho, casi un tercio de las rupturas correspondió a matrimonios que habían durado más de veinte años, lo que demuestra que no todos los divorcios se producen en los primeros años de convivencia.
En cuanto a la edad, las mujeres tenían de media unos cuarenta y siete años cuando se divorciaron, mientras que los hombres rondaban los cuarenta y nueve.
Y para terminar, hay una cifra que llama bastante la atención. En los divorcios de parejas con hijos, más de la mitad de los casos terminaron con una custodia compartida. Es decir, tanto el padre como la madre continúan responsabilizándose del cuidado y la educación de sus hijos después de la ruptura.
Muy bien. Pues ya estamos listos para escuchar la noticia por última vez.
“Y en España nos divorciamos menos. Esto es estadística pura, menos divorcios. Y la mayoría son amistosos, además, pero en todo caso, ¿nos divorciamos menos porque nos llevábamos mejor o porque al final divorciarse cuesta dinero?
El año pasado hubo 80.785 divorcios, un 2,7% menos que en el año anterior. También se produjeron 2.872 separaciones, que han descendido un 20,3%, y 27 nulidades. ¿Los motivos?
También existía antes cierta presión social y el divorcio estaba muy mal visto. Y eso por suerte ha cambiado, ha evolucionado y la gente siente que ya no tiene por qué conformarse con cualquier cosa.
Una de las cosas fundamentales es el estrés en el que vivimos, que nos hace estar muy tensos y otra, que cada vez tenemos menos paciencia para todo.
Los matrimonios disueltos por divorcio tuvieron una duración media de 16,2 años, similar a la del año anterior. El 31% se produjeron después de 20 años de matrimonio o más. Y la edad media de las mujeres fue de 46,6 años y en los hombres de 49,1.
Otro dato llamativo, Lalo, de esta encuesta es que, según el INE, la custodia compartida fue otorgada en el 50,8% de los casos de divorcio de parejas con hijos.”
Y antes de despedirme, me gustaría dedicar un momento a reflexionar sobre cómo han cambiado las cosas en España durante las últimas décadas.
Si viajáramos en el tiempo y regresáramos a los años setenta o incluso a los años ochenta, descubriríamos una sociedad muy diferente a la actual. En aquella época, el divorcio era mucho menos frecuente. De hecho, durante gran parte del siglo XX ni siquiera era legal en España. Y cuando finalmente se aprobó la ley del divorcio, muchas personas seguían viendo con malos ojos a quienes decidían poner fin a su matrimonio.
¿Por qué ocurría esto? Bueno, una de las razones principales era la influencia de la religión y de las costumbres tradicionales. Existía la idea de que el matrimonio debía durar toda la vida, independientemente de si la relación funcionaba bien o mal. Además, la opinión de la familia, de los vecinos o incluso de los compañeros de trabajo tenía mucho peso. Muchas personas permanecían juntas porque sentían una enorme presión social.
También había otro factor importante. Hace décadas, muchas mujeres dependían económicamente de sus maridos. Eso hacía mucho más difícil plantearse una separación. Hoy la situación es diferente. La incorporación masiva de las mujeres al mercado laboral ha aumentado su independencia económica y les ha permitido tomar decisiones que antes resultaban mucho más complicadas.
Por otro lado, también ha cambiado nuestra forma de entender la felicidad y las relaciones de pareja. Antes era más habitual pensar que había que aguantar los problemas a toda costa. En la actualidad, muchas personas consideran que el bienestar emocional es una prioridad y creen que no tiene sentido mantener una relación que genera sufrimiento constante.
Sin embargo, el cambio no se explica solo por una mayor libertad para divorciarse. Los expertos también señalan que las relaciones modernas se enfrentan a desafíos que apenas existían hace unas décadas. Vivimos más deprisa, tenemos horarios más complicados, pasamos muchas horas trabajando y, además, estamos permanentemente conectados a través de los teléfonos móviles y las redes sociales. Todo eso puede generar más estrés y menos tiempo de calidad para compartir con la pareja.
Así que, cuando observamos las estadísticas de divorcio, en realidad estamos viendo algo más que números. Estamos viendo la evolución de la sociedad española, de sus valores, de sus costumbres y de la manera en que las personas entienden el amor, la familia y la vida en pareja.
Llevarse mejor: Tener una relación más positiva que antes.
Nulidad: Decisión legal que establece que un acto o un contrato no tiene validez.
Estar mal visto: No ser aceptado socialmente o ser considerado inapropiado por muchas personas.
Conformarse: Aceptar una situación o un resultado sin intentar mejorarlo, aunque no sea exactamente lo que se desea.
Estar tenso: Estar nervioso, preocupado o bajo presión, tanto física como emocionalmente.
Matrimonio disuelto: Matrimonio que ha terminado legalmente, generalmente mediante divorcio.
Custodia compartida: Sistema por el que ambos padres comparten la responsabilidad y el cuidado de sus hijos después de una separación o divorcio.
Otorgar: Conceder, dar o reconocer oficialmente algo a una persona.
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