Hace un año, la península ibérica se quedó a oscuras. Trenes parados, semáforos apagados, hospitales tirando de emergencia y millones de personas preguntándose qué estaba pasando.
Un año después, siguen muchas preguntas abiertas. Porque no fue que faltara electricidad: el sistema perdió el equilibrio y se apagó para protegerse.
¿Se ha aprendido algo? ¿Estamos mejor preparados? ¿Y quién responde por aquel colapso? Lo contamos en Hoy en El País.