El caso Kitchen, una presunta operación parapolicial montada entre 2013 y 2015 para espiar al tesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas, nació en las cloacas del Estado y más de una década después se está juzgando en la Audiencia Nacional. Bárcenas, condenado a casi 30 años de cárcel, apunta contra Mariano Rajoy. Dice que el expresidente del Gobierno autorizó que le espiaran para que no revelase información sobre su partido, acosado por la corrupción.
José María Gálvez, que escribe de tribunales en EL PAÍS, desgrana el caso y explica por qué Rajoy no se sienta en el banquillo de los acusados. Además, Manuel Viejo cuenta cómo es vivir el juicio como espectador.