Hacer click aquí para enviar sus comentarios a este cuento. Juan David Betancur Fernandez elnarradororal@gmail.com Había una vez un centro de ancianos que tenía dos inquilinos muy particulares. En aquel hospicio, donde el aire huele a lavanda rancia y a tiempo inexorablemente detenido, vivían dos personales que como cosa curiosa no figuraban en los registr ... Show More