Agradece a este podcast tantas horas de entretenimiento y disfruta de episodios exclusivos como éste. ¡Apóyale en iVoox! Episodio exclusivo para suscriptores de Se Habla Español en Apple Podcasts, Spotify, iVoox y Patreon:
Spotify: https://open.spotify.com/show/2E2vhVqLNtiO2TyOjfK987
Patreon: https://www.patreon.com/sehablaespanol
Buy me a coffee: https://www.buymeacoffee.com/sehablaespanol/w/6450
Donaciones: https://paypal.me/sehablaespanol
Contacto:
sehablaespanolpodcast@gmail.com
Facebook: www.facebook.com/sehablaespanolpodcast
Twitter: @espanolpodcast
Hoy vamos a hablar del español real que te encontrarás en la calle, en series de televisión y en conversaciones entre amigos. Me refiero a palabras y expresiones coloquiales —algunas vulgares— que conviene reconocer para no perderte.
Empezamos con una que aparece en el episodio dedicado a Jordi Wild: “coñazo”. En España se usa para decir que algo es muy pesado, muy aburrido o muy largo. “La reunión fue un coñazo”, “hacer la declaración de la renta es un coñazo”, “la cola del aeropuerto, un coñazo”. ¿Alternativa menos fuerte? “Fue un rollo”, “fue pesadísimo”, “fue interminable”. ¿Cuándo usarla? Solo en contextos informales y con gente con la que tienes confianza; si no, mejor quédate con “un rollo” o “muy pesado”.
Seguimos con “chorrada”, que no es vulgar, pero sí muy coloquial. Una chorrada es una tontería, algo sin importancia. “No te preocupes por ese error, es una chorrada.” “Discutimos por una chorrada.” Es útil porque te permite rebajar la tensión sin sonar agresivo. Si quieres subir el registro, di “una nimiedad” o “algo sin importancia”.
Otra palabra que escucharás todo el tiempo es “molar”. No es vulgar; es coloquial y muy usada: significa gustar mucho. “Esta serie mola”, “tu idea me mola”, “esa camiseta mola un montón”. Como ves, es positiva y amable. Si prefieres algo neutro: “me gusta mucho”, “me encanta”.
Vamos con una que sí es vulgar: “putada”. Describe una situación muy desagradable o injusta. “Me han cancelado el tren a cinco minutos de salir: qué putada.” “Se ha roto el disco duro y no tengo copia: vaya putada.” Es fuerte, expresa frustración, y por eso la gente la usa cuando está enfadada o decepcionada. Alternativas más suaves: “qué faena”, “qué mala suerte”, “vaya fastidio”. Mi consejo es que no la uses, porque es muy vulgar.
Relacionada con los errores, otra palabra frecuente es “cagada”. Una “cagada” es un error importante. “Perdí el archivo por no guardar, fue una cagada.” “Publicaron la fecha equivocada, menuda cagada.” Si quieres sonar menos brusco: “metí la pata”, “cometí un error”. Si lo dices de ti mismo, el tono suele ser de autocrítica con humor o resignación.
Pasamos a “hostia”. Es muy común en España y tiene muchos matices según el tono: sorpresa, enfado, dolor, admiración. “¡Hostia, qué frío!” (sorpresa), “¡Hostia, me he dado en la rodilla!” (dolor), “¡Hostia, qué bien te ha quedado!” (admiración). Alternativas: “¡vaya!”, “¡uf!”, “¡ay!”, “¡madre mía!”. Yo tampoco la uso.
Algo más amable: “tío” y “tía”. No son vulgares; son marcadores de cercanía. Se usan para dirigirte a alguien en confianza: “Tío, no sabes lo que me pasó.” “Tía, ¿vienes a la cena?” No tienen nada que ver con la familia. Si quieres sonar neutro, di su nombre: “Laura, ¿vienes?” “Oye, Carlos, te cuento.”
Otra expresión que escucharás mil veces es “pasar de”. En coloquial significa no querer hacer algo, ignorar, no prestar atención. “Paso de salir hoy, estoy reventado.” “Le hablé y pasó de mí.” Equivalentes menos coloquiales: “no me apetece”, “prefirió no responder”, “me ignoró”.
Vamos con “flipar”. Es coloquial y muy flexible: sorprenderse mucho, alucinar; también puede expresar admiración o indignación. “Flipé con el final de la serie”, “flipas con el precio del alquiler”, “estoy flipando con lo rápido que has aprendido”. Si quieres ir a lo neutro: “me sorprendió muchísimo”, “no me lo esperaba”.
Una que aparece muchísimo en creadores de contenido es “guay”. Significa bien, agradable, estupendo. “El plan suena guay”, “la clase estuvo guay”. Es positiva y no suena agresiva. Alternativas: “está bien”, “está genial”, “me parece estupendo”.
Otra pieza del habla informal española es “movida”. Tiene varios usos, pero en coloquial muchas veces significa problema, lío o situación complicada. “Ayer hubo movida en el grupo de trabajo.” “La obra del edificio está siendo una movida.” Puedes sustituirla por “lío”, “problema”, “complicación”.
Ahora pasemos a verbos coloquiales. “Rallar(se)” significa darle demasiadas vueltas a algo, obsesionarse. “No te rayes, sale bien seguro.” “Llevo días rallándome con el examen.” Versión neutra: “no te preocupes”, “estoy dándole vueltas”.
“Currar” es trabajar. “Tengo que currar el fin de semana”. Si quieres elevar el registro: “trabajar”, “esforzarse”.
Y “estar hasta las narices” o “hasta el moño” (más suave) significa estar harto. “Estoy hasta las narices de este ruido.” Alternativas: “estoy cansado de…”, “no soporto más…”.
Una expresión muy productiva es “dar palo” o “dar pereza”. “Me da palo pedir otro favor”, “me da pereza salir con este frío”. Hablan de falta de ganas por vergüenza o por esfuerzo. Equivalentes neutros: “me incomoda”, “no me apetece”.
Hablemos un momento de intensificadores coloquiales que escucharás con frecuencia. “Un montón” y “a tope”: “me gusta un montón”, “está currando a tope”.
Quiero insistir en algo: no necesitas usar las palabras más fuertes para sonar natural. Puedes entenderlas —porque las vas a escuchar— y, al hablar, elegir la versión segura. Si estás con amigos muy cercanos en Madrid, tal vez un “vaya putada” no sorprende a nadie; si estás en una reunión mixta con gente que no conoces, di “qué faena” y evitarás problemas.
Escucha este episodio completo y accede a todo el contenido exclusivo de Se Habla Español. Descubre antes que nadie los nuevos episodios, y participa en la comunidad exclusiva de oyentes en
https://go.ivoox.com/sq/171214